Es escuchar Maldivas y nos viene inmediatamente a la mente un mundo paradisiaco, alejado de todo un gran sueño para cualquier persona que le encante viajar, es el destino favorito de los honeymooners de todo el mundo, es por eso que a menudo se le llama “el paraíso de Las Lunas de miel”

Maldivas consta de más de 1.200 atolones naturales donde se encuentran probablemente las mejores playas del mundo, bañadas de arena fina y blanca como el talco, rodeadas de aguas turquesas, plagadas de exuberante vegetación. La imagen del edén tropical que todos tenemos en nuestra mente. Un paraíso que cuando lo conoces, no quieres abandonar jamás, encontrarse con aguas limpias y cristalinas, con los hermosísimos fondos de corales y su variadísima fauna marina, hará que se nos quede grabado para siempre en nuestra memoria.

Pero veamos antes de nada que necesitamos para planificar un viaje con este destino:

Existen pocos destinos en el que el medio para llegar suponga en si un atractivo, pero es que no existen apenas lugares en el mundo en el que sea necesario un HIDROAVION para llegar al hotel, despegar desde el agua, aterrizar en ella, y poder observar desde las alturas espectaculares atalones de coral, lagunas azules y minúsculas islas desiertas, hacen que se convierta en una experiencia inolvidable.

– Para entrar en Maldivas necesitas tener el pasaporte en vigor, con una validez mínima de 6 meses por delante de la fecha en la que se va abandonar el país.
El visado de 30 días de estancia se obtiene allí de forma gratuita cuando llegan al aeropuerto, por eso es importante tener una reserva de hotel válida y su billete de vuelta de avión.
– No se exige vacunación alguna, pero son recomendables las vacunas contra tifus, hepatitis A y tétanos.
– La época ideal para ir es entre diciembre y abril, que sería la estación seca y cuando su temperatura es la mejor, pero hay que tener en cuenta que es la temporada más alta.
– La moneda oficial de Maldivas es la rufiyaa (rupia de Maldivas, MVR o también Rf).
– Esta isla goza de un clima tropical, por lo que hay que llevar prendas ligeras y cómodas, por supuesto no nos olvidemos del bañador o bikini, tened en cuenta que está totalmente prohibido hacer nudismo o topless en todo el archipiélago.
– Recordad la crema solar y no vendría mal alguna protección contra insectos y mosquitos.

Otra de las cosas que pensamos cuando hablamos de Maldivas es la cantidad de actividades acuáticas que se pueden llegar a hacer allí, con un simple tubo y gafas de buceo podrás nadar a pocos metros de la orilla junto a increíbles criaturas marinas, sean mantarrayas, tortugas e incluso tiburones ballenas, totalmente indefensos, es una experiencia ¡increíble!

Los atardeceres en Las Maldivas son de ensueño, cálidos, momentos mágicos que te atrapan en el tiempo mientras ves caer el Sol en el horizonte, desplegando todas sus tonalidades doradas que darán rienda suelta a nuevos pensamientos y sueños.

Imaginaros salir del resort y explorar las islas cercanas a él. Las posibilidades son infinitas, cada playa que encuentres te parecerá mejor que la anterior. Prepara tu picnic y disfruta en solitario de las islas más bonitas del mundo. Recuerda, mira siempre hacia el mar cuando estés en el barco, ¡los delfines siempre aparecen para acompañar!
Una combinación perfecta de aguas claras y cálidas y un magnífico fondo coralino hace de las Maldivas uno de los mejores lugares en el mundo para bucear.

Anímaros a practicar la pesca nocturna y, de paso, experimenta la bioluminiscencia.
Quizás no seas el mayor fan de la pesca pero aventuraros a practicarla como los locales cuando el sol se pone. No lo hagáis solamente por el placer de tomar un pescado bien fresco sino por disfrutar de la experiencia de hacerlo en un cielo de estrellas que parece imposible.
Si veis el agua brillar en algún momento, no te preocupes, no estás viendo nada raro.
En Maldivas ocurre un fenómeno peculiar, el fitoplacton bioluminiscente del mar proyecta una luz fluorescente cuando está agitado que se aprecia perfectamente en la oscuridad.

No hay nada más sencillo y romántico que una cena a la luz de las velas, de pescado fresco recién capturado, y a la orilla del mar, mientras se pone el sol.

Las islas Maldivas son, sin duda, una de las grandes maravillas de este planeta.

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